#Diálogos2030: Charla Paty Gualinga.

Lo primero que me ha llamado la atención de este evento es su título: “Si cuidas el planeta combates la pobreza”. Nosotros hemos debatido  la pobreza como la concebimos; cómo la conciben los pueblos indígenas y cómo la concibe la sociedad occidental. 

Cuando hablamos de pobreza lo primero que decimos es que nosotros hemos sido muy ricos. Hemos tenido un territorio limpio, agua limpia, comida orgánica, no hemos tenido estrés, no estamos a final de mes preocupados de pagar las facturas y mirando como lo resolvemos y al final terminamos infelices. Al contrario podemos disfrutar del Rocío de la mañana, de tener conversaciones amigables, de respirar este aire puro, de comer comida orgánica, pero toda esa riqueza que nosotros hemos tenido, a muchos pueblos les ha sido arrebatada por la pobreza creada por las industrias extractivas, por la pobreza de ideas de querer organizar una sociedad de consumo voraz. Una sociedad que implica que en sus encuestas y en los hechos, a los indígenas nos han puesto en el último escalón de la pobreza. Y eso para nosotros es discutible. ¿Quién es el pobre entonces eres tú o soy yo? ¿Quién es feliz, quién está más feliz, el indígena que está despreocupado trabajando de su cultivo y comiendo tranquilamente o el que vive en la ciudad super-estresado? En este sentido pensamos que en realidad la pobreza la han empezado las industrias extractivas cuando entra la carretera, cuando entran las petroleras. Cuando entran las industrias extractivas ahí sí nos han dejado en la pobreza espiritual y la pobreza extrema a todo nivel.

Volviendo al titular de este evento “Si cuidas el planeta, combates la pobreza”, quiero contarles que nosotros éramos muy conscientes de esta realidad cuando empezamos a luchar como lo estamos haciendo en nuestro ámbito de comunidades. Cuando ustedes piensan en los indígenas, en los “pobres indígenas”, piensen en aquellas personas que están en el frente de la resistencia y de la lucha para aportar alternativas de vida al planeta. Dando un mensaje, no necesariamente de que el estilo de vida de ustedes cambie radicalmente, pero sí con un llamado de que tienen que empezar a hacer ciertos cambios. Cuando me refiero a este llamado de atención, nosotros ya éramos conscientes de que todo esto iba a pasar. Al llegar las industrias extractivas comenzaron a invisibilizarnos y a “estropearnos” sin que nadie se enterase. En este momento hemos demostrado, cómo un pueblo es capaz de pararse ante una compañía petrolera, llevarles a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ganar y decirles NO. NO QUEREMOS ESTE TIPO DE DESARROLLO. El plan que nosotros tenemos es este, y si quiere el Estado y las entidades que le quieren apoyar, tienen que apoyar este modelo nuestro que sí es verdaderamente sostenible, que conserva el medio ambiente, que se relaciona con la naturaleza, que contacta con los seres espirituales, que no rechaza la espiritualidad sino que sabe que a partir de la espiritualidad puede ejercer el buen vivir y que está dándose dentro de un Estado Plurinacional de Derecho cómo es el Ecuador. Ese es nuestro plan, ese es nuestro aporte y dentro de nuestro contexto. Ustedes nos han dicho que nos hemos convertido en la piedra en el zapato, que no queremos el desarrollo, que no queremos avanzar, que no queremos a los petroleros en nuestro territorio. Y  dijimos, un momento. ustedes y los científicos se han puesto hace poco tiempo de acuerdo cuando mi padre un Yachay (sabio) de 93 años dice por favor no exploten petróleo, respeten a la tierra, respeten a la naturaleza porque si no se va a convertir en espuma y este mundo no va a ser vivible. Muchos se rieron y dijeron: ¿y estos con que salieron?. Ahora los científicos salen con que eso es casi real y dicen en su lenguaje que el cambio climático nos está afectando, que los gobiernos tienen que tomar una decisión fuerte, tienen que evitar la contaminación y nosotros hace mucho tiempo que lo decíamos. Lo hemos venido repitiendo y han hecho oídos sordos. Pero hemos ido más allá hemos dicho que los esquemas de conservación no están funcionando. Todos aquellos esquemas ponen todos los esfuerzos para que el mundo global pero sobre todo la economía sea beneficiada. Y ahí es cuando decimos: aquí estamos nosotros con nuestra nuestra propuesta, necesitamos territorios libres de explotación minera a perpetuidad, que esos espacios sagrados de los pueblos indígenas contribuyan al mundo con un modelo de bienestar. Y que eso sea reconocido por los gobiernos y eso lo llamamos “Selva viviente”, bosques vivientes para empezar a escucharnos y con esa propuesta estamos llegando a distintos espacios como las COP y el congreso de la UICC. Esta es nuestra propuesta, esto es lo que no está funcionando porque no escuchan a los pueblos indígenas. Si el esquema de ustedes no funciona por lo menos escucha lo que nosotros estamos diciendo porque el nuestro sí que está funcionando. Y esta propuesta, estamos tratando de llevarla adelante que empiecen a decir este esquema tiene que ser respetado y tiene que haber espacios vivos en el planeta para que pueda seguir el poco equilibrio que existe ante el cambio climático, contra el deterioro ambiental. Esta propuesta es muy particular porque no hablas solo de la economía, no habla solo de los árboles, de la superficie habla de la integralidad de la conservación, de seres protectores de los ecosistemas que se regeneran. Y ahí es donde ustedes dicen: y ahora estos nos salieron paganos. No señor, no somos paganos, somos católicos, somos gente protectora de la naturaleza, pero gente que cree. Porque sino San Francisco hubiera sido pagano. Francisco que hablaba con el hermano sol, la hermana tierra, el hermano lobo… Nuestros yachays también tienen esa potestad y por lo tanto para mí San Francisco es uno de los ejemplos de conservación de ecologista ambiental el mismo Jesús hablaba con la naturaleza. Y por eso ellos han generado grandes cambios.

Es el momento de los cambios profundos para que este mundo pueda mejorar y eso implica un cambio estructural, tanto en los sistemas sociales, en las ciencias sociales, en las ciencias naturales y en la ciencia política y en la estructura religiosa en general. Llegamos ahora al rol de los países desarrollados que han inventado un modelo económico como el que impera en la sistema. Un modelo global opresor. Y creo que llega el momento de que reconozcan que esta economía en la que nos obligan a ser como ustedes no funciona. Es el momento de apoyar a nuevas propuestas de los pueblos indígenas en nuestro territorio, al menos con nuestras formas y demostrar que modelos sostenibles en esta tierra pueden ser posibles. Que puede ser posible escuchar, incorporar y cambiar las leyes estructurales que rigen este modelo que ya está obsoleto y que es el pasado. Así que cuando piensen en los pueblos indígenas no digan qué pena. Los pueblos indígenas están luchando por su vida, están luchando para que existan nuestros hijos y generaciones futuras. Nosotros estaremos siempre el primer frente pensando no solamente en nosotros sino en todos ustedes.

Y hemos hecho un llamado a la iglesia, porque siempre hemos encontrado misioneros, sacerdotes (y tal vez un cardenal) que están comprometidos. Pero ahora lo que estamos haciendo es un llamado la institucionalidad de la Iglesia, un llamado a la estructura de la Iglesia que es la que falta que se involucre completamente. Y en eso el actual Papa nos ha apoyado con su encíclica laudato y todos estamos muy contentos pero no sorprendidos porque ya sabíamos lo que el papá decía. Estamos contentos de que con el apoyo del más visible de la Iglesia, es posible que empiecen a cuestionarse y escucharnos. Por ese motivo estamos acá hablando una indígena, un cardenal y algunos estudiosos y andando tratando de hacer entender y concientizar a la sociedad.

Muchas gracias,