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El pasado 27 de junio, desde el Grupo de Voluntariado de REDES, celebramos una Jornada de Formación que titulamos: «Voluntariado Corporativo. Para nuestras entidades: ¿un reto?, ¿una posibilidad?, ¿un lío?».

Cuando surgió esta propuesta, lo que percibíamos entre nuestras organizaciones, en otras similares y en quienes personalmente formamos el Grupo de Voluntariado, eran grandes dudas sobre qué era eso del voluntariado corporativo (VC) y en qué medida podría ser bueno o no incorporarlo a nuestras entidades.

La Jornada se planteó en 3 momentos de aprendizaje y reflexión:

1.- En una primera parte, Diego Lejarazu, con formación y extensa experiencia en las relaciones entre entidades sociales y empresa, trató con su intervención de responder a esas tres preguntas que planteábamos en el título de la convocatoria: ¿un reto?, ¿una posibilidad?, ¿un lío? Nos invitó a pensar:

A.     Primero en ¿para qué queremos el voluntariado corporativo en        nuestras entidades?, sugería algunas respuestas: por necesidad de personas voluntarias, conseguir nuevas capacidades y competencia, usarlo como vía para establecer relaciones con empresas, conseguir una fuente de ingresos,           etc.

B.      Lo siguiente es preguntarnos es ¿qué respuesta queremos darle al voluntariado corporativo? Puede ser que no lo queramos, o que no lo busquemos pero valoremos las ofertas que nos lleguen en función de unos parámetros que hemos de tener definidos, o que, por el contrario, nos parezca una posibilidad y salgamos a la búsqueda de esta colaboración, para lo que también necesitaremos un ejercicio previo de reflexión sobre lo que buscamos y esperamos de esa relación.

C.      Estas tres últimas opciones vienen asociadas a tres retos:

·         Cómo decir que no a las empresas que llaman a nuestras puertas, cuando no queremos incorporar el VC en nuestras entidades.

·         Si nuestra opción es prepararnos para el caso de que surja la oportunidad debemos saber cómo.

·         Si lo que hemos decido es ser proactivos en la búsqueda de empresas que nos apoyen con VC, tendremos que saber cómo acercarnos a ellas, qué ofrecerles y qué pedirles. 

A todos estos retos y preguntas fue dando respuesta Diego Lejarazu durante su intervención, con ejemplos e indicaciones prácticas que ayudan a tomar decisiones y hacerlo de la mejor manera posible. 

2.- Después tuvo lugar la mesa redonda, en la que Ester Sevilla de Naturgy, Rocío Zamorano de Banco Santander y Belén Perales de IBM España, compartieron las distintas experiencias de VC que se desarrollaban en sus empresas.

Destacamos que las experiencias eran muy diversas, con distintos grados de implicación tanto por parte de la propia empresa como por parte del personal que decidía hacer este tipo de voluntariado; incluso lo que cada empresa entiende por VC es diferente. Si algo aprendimos, es que embarcarnos en algo así, requiere una reflexión por parte de nuestras entidades y una búsqueda, si así lo deseamos, de las empresas que “encajen” con nuestra forma de entender el voluntariado.

3.- Y tras una pausa para un café compartido, cerramos con la intervención de Emilio López Sánchez de Cáritas Española, que nos disertó sobre los pros y los contras del Voluntariado Corporativo.

Sin duda uno de los momentos de más debate porque Emilio comenzó cuestionando el propio termino de Voluntariado Corporativo, ya que desde su punto de vista y desde la posición de Cáritas ante esta realidad, deberíamos referirnos a este fenómeno como colaboración entre una empresa (y parte de su plantilla) con las entidades sociales, pero no como un voluntariado, ya que no cumple con algunas de las condiciones que definen el propio sujeto de la persona voluntaria.

Emilio también nos habló del Código Ético de las entidades sociales y de como este tipo de relación con las empresas plantea unas zonas claras, otras oscuras y otras en penumbra, señalando:

·         Pros: que pone en relación dos sectores, que pone en valor las mejores potencialidades y capacidades de ambas partes, y que visibiliza el Tercer Sector.

·         Contras: el propio nombre, el riesgo de la mercantilización del voluntariado, y la «utilización» de la solidaridad.

Sin duda fue una Jornada muy interesante, que quizás no despejara todas las dudas con las que llegamos, pero que si proporcionó la oportunidad de escuchar distintas perspectivas y enfoques, y sobre todo ofreció claves para abordar la reflexión sobre el Voluntariado Corporativo y preparaos para que esta experiencia, si decidimos llevarla a cabo, aporte valor a nuestra tarea que nos es más que la creación de una sociedad y un mundo más justo para todas las personas y los seres que lo habitamos.

 

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