El pasado 6 de julio la alianza CIDSE presentó una declaración en la que más de 100 obispos de todo el mundo piden a los estados aprovechar la oportunidad para, como ha solicitado el comisario europeo de Justicia, aprobar una ley europea de diligencia debida que proteja a las personas y al medio ambiente frente a los abusos empresariales.


Los cardenales Hollerich (Presidente de la Comisión de Obispos de la Unión Europea) y Bo (Presidente de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia) son muy claros en el artículo aparecido en Euobserver.[i] La Iglesia acompaña a infinidad de comunidades afectadas por excesos empresariales en el uso de la tierra, contaminación, accidentes prevenibles, derechos laborales… Junto a nuestras aliadas de Enlázate por la Justicia y REPAM, REDES ha venido denunciando en la campaña Si Cuidas el Planeta Combates la Pobreza los conflictos con petroleras en la Amazonía (Yurimagüas y Sarakayu) y los conflictos por la tierra en Vereda Chaparrito, entre una larga lista de denuncias (Koudiadiene, El Seibo, Piquiá…). A la escucha del doble clamor de las personas y la Creación, los líderes y entidades eclesiales queremos dar una respuesta clara que facilite la toma de decisiones necesarias y posibles.

 

Desalojo reportado el 10 de julio en la comunidad de El Seibo, acompañada por los misioneros dominicos.

Los prelados reconocen que el conflicto suele darse en términos muy desiguales, llegándose a que las compañías puedan reclamar ante los estados que apliquen legislaciones protectoras que mermen sus beneficios. Las actuales regulaciones que animan a cumplir voluntariamente con unos estándares no dan resultado. Ante este desequilibrio, que refleja una cultura del descarte y del beneficio máximo, los obispos firmantes no quieren permanecer como expectadores y sienten la obligación moral de manifestarse para pedir esta reforma legal. “Dentro de la transición justa, soñamos con un sistema económico que sirva primero a las personas y al planeta, celebrando la interconexión de nuestra familia humana y de nuestra hermosa Casa Común.”

Estas palabras se suman a multitud de opiniones expresadas desde distintos sectores sociales hacia la aprobación de este tipo de leyes de Diligencia Debida, como el reciente manifiesto de Futuro en Común para la estrategia de reconstrucción, suscrito por REDES. Este avance en Derechos Humanos y ambientales supondría una concreción de los ODS, especialmente en torno a los ODS 8, 12 y 16.

 El ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos, es un claro impulso para estas acciones de incidencia política en las que la Iglesia se posiciona junto a los demás agentes transformadores, por la causa del Reino.

 

 

 



[i] Publicación original en EuObserver.