El pasado mes de mayo, estando aún vigente el estado de alarma y con la fase de desescalada a la vista, surge una iniciativa de incidencia política en la que hemos participado algunas entidades miembros de REDES en Castilla y León.  

Dos meses después, este 15 de julio el Manifiesto 2020 por una sociedad justa ha sido presentado al Presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, que lo ha valorado como una propuesta muy valiosa tanto por el contenido del texto como por la capacidad de aglutinar a colectivos tan diversos y representativos de la sociedad.

 

De izquierda a derecha, Susana Martínez (enlace del CES con la sociedad civil), Enrique Cabero (Presidente del CES), Manuel Martín (Economía del Bien Común) y Ernesto Pascual (Arcores-REDES).

 

Como entidades eclesiales nos sentimos llamadas a contribuir a la sociedad de la mano de todas las personas y colectivos con quienes compartimos los valores de justicia y solidaridad. Somos conscientes de que los retos a que nos enfrentamos requieren de alianzas amplias, en las que nos sentimos levadura en la masa. De este modo tenemos capacidad de llevar propuestas concretas a las personas que toman decisiones, desarrollando la Incidencia Política que impulsa el sueño de REDES por el Reino.

Este proceso nació a partir de la inquietud de personas activas en movimientos asociativos de distintas realidades de la sociedad (sanidad, educación, cooperación, desarrollo rural, feminismo, economía…) que se plantean que la situación provocada por el COVID-19 estaba generando consecuencias que podrían generar más desigualdad e injusticias si se seguían soluciones parecidas a las que se tomaron durante la crisis financiera de 2008. El objetivo más inmediato era enviar una propuesta a la Comisión de Reconstrucción del Congreso cuya creación acababa de ser anunciada en aquellos días. Este envío se concretó en el mes de junio.

Tras una serie de reuniones se concretó un texto con una serie de propuestas lo suficientemente amplias como para buscar consenso y puntos de coincidencia y a su vez centradas en aspectos claves para reducir la desigualdad y la injusticia social. Este texto se fue difundiendo para buscar adhesiones entre otras asociaciones y colectivos teniendo una acogida muy positiva incluso fuera de Castilla y León. Las entidades de desarrollo fueron uno de los sectores que mejor recibieron el manifiesto. Actualmente 77 organizaciones han suscrito el Manifiesto, de las cuales 28 trabajan en cooperación al desarrollo, y algunas son miembros de REDES (Arcores, FISC, SED, A. Verapaz, Jóvenes y Desarrollo), habiendo también representación de otras organizaciones de Iglesia como Justicia y Paz, HOAC- Palencia o Intered.

El objetivo final, es que quienes tienen poder de decisión para aprobar medidas de salida de la crisis, focalicen sus propuestas en las personas, y que el debate de propuestas diferentes sea asumido como algo natural, respetando las posturas diversas, en un intento de buscar el mayor bienestar para todas las personas.

Las propuestas del Manifiesto2020 se centran en los tres aspectos que afectan a nuestra existencia y que están íntimamente relacionados: Economía, Medioambiente y Social/Personas, con una propuesta global de 11 puntos:

Medidas para una salida justa 

Economía:

I. Establecimiento de una Renta básica universal. 

II. Redistribución renta/riqueza (Desigualdad): Políticas fiscales altamente progresivas y lucha contra la pobreza. 

III. Fomentar la economía real sobre la especulativa: Producción de proximidad, apoyo a la economía solidaria, regulación tasas “Tobin” y “Google”. 

IV. Solidaridad internacional y UE: Dotación suficiente a la cooperación al desarrollo, frente a la Europa de las naciones recuperar la Europa de las personas

V. Garantizar las pensiones con su revalorización permanente, y acabar con la brecha entre hombres y mujeres.

Medioambiente:

VI. Transición energética: Apoyo a las inversiones en energías renovables y al menor consumo energético, con reducción efectiva de CO2 y gases efecto invernadero.

VII. Conservación recursos/hábitats naturales: Mejorar la biodiversidad, abandono políticas extractivas agresivas con el medioambiente y fijación de población en el medio rural. Apoyo activo a la seguridad y soberanía alimentaria, así como la transición hacia la sostenibilidad (agroecológica) de los sistemas alimentarios.

VIII. Bienes comunes/Recursos naturales: Titularidad pública, o comunal, de los bienes y recursos naturales, como el agua, las costas… 

Sociedad / Personas:

IX. Garantía bienes públicos: Financiación suficiente de un sistema de salud público y universal y de la investigación científica, garantizar una educación basada en criterios de ciudadanía global y justicia social dotada de medios suficientes para evitar la exclusión social, y dotación suficiente de los servicios de dependencia para el cuidado de las personas. 

X. Democracia/DD.HH./Libertades individuales: Políticas encaminadas a la igualdad efectiva entre hombres y mujeres garantizando la vida digna, la protección internacional contra la violencia machista, la trata y otras violencias. Protección de las minorías en peligro de exclusión. Y que  el aumento de la seguridad no suponga el recorte de libertades. 

XI. Lucha contra la pobreza y desigualdad: Establecimiento de políticas de pleno empleo, eliminación de la brecha digital…

La propuesta VII denota la especial sensibilidad de la cuestión demográfica en Castilla y León. Necesitamos alentar los procesos de transformación a todas las escalas, desde lo global a lo personal, pasando por lo territorial.

Seguimos con la idea de dar a conocer el Manifiesto entre el resto de la ciudadanía buscando nuevas adhesiones así como entre los colectivos capaces de influir en la toma de decisiones políticas como son partidos políticos, medios de comunicación, organizaciones empresariales y sindicales.

Os animo a entrar en nuestra web o formar parte del grupo de Facebook y, si compartís las propuestas, adheriros para seguir sumando y poder reclamar conjuntamente que necesitamos y queremos una sociedad justa.

 

Ernesto Pascual