El Grupo de Proyectos convocó el pasado 17 de marzo un coloquio en el que varias de las entidades socias de REDES compartieron estrategias con las que están haciendo frente a los Nuevos escenarios para la Cooperación Internacional, marcados por la incertidumbre y el incremento de las necesidades de la población. Invitamos a ver el vídeo de este evento.

Andrés R. Amayuelas, presidente de la Coordinadora Nacional de ONGD, enmarcó la cuestión en el panorama global y local. El hambre y la probreza están creciendo, y la crisis de movilidad humana nos muestra 60 millones de personas desplazadas. Todo ello es consecuencia de un sistema que no funciona y mata, como ha denunciado reiteradamente el papa Francisco. La respuesta no puede ser simplemente generar riqueza, sino asegurar su justa distribución para atender las necesidades de la población y sin comprometer el futuro de la especie, como expresa el Donut de Raworth. Esta imagen nos revela 3 límites planetarios que ya hemos superado: el cambio climático, la disminución de la biodiversidad y la fijación del nitrógeno atmosférico.

En este contexto, a nivel  político estamos en el proceso hacia una nueva ley de cooperación, en el que la Coordinadora ha presentado su propuesta, que busca mecanismos realmente transformadores de la situación. La ley actual, vigente desde 1998 no es adecuada para impulsar la cooperación en un contexto tan diferente de aquel. Junto a este proceso legislativo, la Estrategia de Desarrollo Sostenible (EDS) impulsada por el gobierno debe tener en cuenta, señalaba Amayuelas, dos importantes factores: los 140.000 millones de fondos de reactivación, que deberían ser oportunidad para replantear el sistema hacia una transición justa, y el acuerdo UE-Mercosur, que puede comprometer la coherencia de políticas, uno de los pilares de la EDS. En efecto, este acuerdo no debería fortalecer el desarrollo latinoamericano a costa de favorecer la explotación de la Amazonía sin restricciones ambientales. Otra clave del momento político son otros dos procesos legislativos: el de la Ley de Transición Energética, en fase final, y el de la ley de Diligencia Debida en DDHH, que debería iniciarse este año, y en el que REDES está participando activamente.

Ante este complejo escenario, las ONG no debemos ser expectadoras, sino aprovechar nuestras posibilidades de incidir, con el convencimiento de que nadie es tan pequeño que no pueda proponer ideas trasnformadoras. Este enfoque alienta la perspectiva de REDES, constituida por entidades en su mayoría „pequeñas“ en cuanto a ingresos, pero con un potencial movilizador muy importante.

Seguidamente, Pablo Zimmerman (FASFI) hizo un planeamiento optimista sobre el papel de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de las empresas en esta crisis. A diferencia de la anterior crisis financiera, este ámbito empresarial está más desarrollado ahora. La pandemia está poniendo de manifiesto, también en la vida empresarial, la necesidad de colocar el cuidado en el centro y de buscar alianzas, también con el tercer sector. Gonzalo Sales (Juan Ciudad ONGD) daba el contrapunto para sugerir finalmente que no deberíamos apostar totalmente por las empresas como vías de financiación, frente a, por ejemplo, la cooperación descentralizada de comunidades y ayuntamientos. La RSC de las empresas no suele tener el foco en la cooperación internacional, sino en otros ámbitos como la sostenibilidad ambiental, la acción social en España o el empleo juvenil. Por otra parte, solo el 7% de las empresas tienen una estrategia definida en RSC. No obstante, Gonzalo aportó algunas claves para acercarse a una empresa, como conocer su forma de trabajar la RSC, quién la coordina en la práctica, cuáles son sus ámbitos de interés, qué ganamos cada actor en este proceso y otros elementos que la podrían focalizar hacia la propuesta que nuestra entidad le presente.

Jesús Gª-Consuegra (Taller de Solidaridad) cambió el enfoque para presentar la experiencia de su entidad en relación a la adaptación al contexto cambiante, que se viene definiendo por las siglas VUCA (en inglés): volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. En mitad de estas tempestades, es más necesario que nunca tener un objetivo claro: la misión de nuestra entidad y el aporte de valor que ofrecemos a la sociedad, en forma de resultados que queremos lograr.

La comunicación (y la digitalización) ha sido para Taller de Solidaridad un elemento clave en este proceso, como nexo entre las distintas áreas, creando sinergias entre ellas y conectando los diferentes programas, para conseguir en consecuencia mayor repercusión externa. Y en el camino han captado la atención de nuevos públicos. Un elemento destacado ha sido también la visión global, en la que las fronteras y márgenes que se reivindican y acompañan no son solo geográficas, sino de derechos humanos, en el norte y el sur.

En la parte final del coloquio, Nieves García (Karit-Solidarios por la Paz) descendía a la experiencia concreta de su entidad ante la crisis de la pandemia, con la imposibilidad de desarrollar actividades presenciales  de sensibilización, la ralentización de la marcha de los proyectos o el retraso en la recepción de las subvenciones. Sintieron la necesidad de reinventarse, con nuevas actividades y formas de financiación. En este reto Nieves destacaba el valor, compartido en todas las entidades de REDES, que aportan sus contrapartes, las religiosas y religiosos de la famila carmelita, por la cercanía y confianza mutua de tantos años, que se traduce en la fidelidad de los donantes. El escenario on line se hizo imprescindible (Asamblea, cursos de voluntariado, también en nuevas actividades como Coopera con Gusto, en la que los donantes particulares participan en una sesión de cocina impartida por una de las beneficiarias de los proyectos). E implementaron nuevos sistemas para recibir donativos, directamente en la web a través de varios sistemas de pago seguro y la posibilidad de recibir aportes directos de crowdfunding a través de la propia web de Karit, haciendo realidad el lema de la entidad Con poco... mucho. Todas estas novedades fueron actualizadas en el dossier de RSC para presentarse a las empresas.

La moderadora del coloquio, Lourdes Otaegui (Pueblos Hermanos) destacaba como resumen personal de todo lo compartido en el coloquio, la invitación a la creatividad y a abrir nuestra mirada a terrenos nuevos. Atrevernos un poco más para conseguir nuestros objetivos dentro de nuestra misión, conjugando audacia y esperanza, resiliencia y mirada global. Como humanidad tenemos por delante retos decisivos, en los que podemos seguir en nuestra tarea con determinación y confianza.