Fundacion PROCLADE lleva trabajando en Haiti desde el ano 2002. Desde esa fecha la Fundacion ha tratado de dar respuesta a las emergencias que han ido sucediendose, debido en gran medida a los ciclones que en 2008 empeoraron la situacion ya de por si delicada del pais. Y por tanto, gracias a la presencia en el pais de PROCLADE la ayuda en el seismo del pasado 12 de enero ha sido rapida y eficaz, y se ha podido demostrar la importancia que han tenido los proyectos realizados en el pais para que la poblacion pueda volver a “la normalidad” lo antes posible.

En el ano 2008 se sucedieron cuatro ciclones que dejaron Haiti en una situacion muy critica, fueron el Fay a finales de agosto, Gustav el 25 de agosto, Hanna el 3 de septiembre, y despues le siguio Ike el 8 de septiembre. Tras el paso de los ciclones, Naciones Unidas cifro en que mas del 10% de la poblacion necesitaba ayuda de emergencia. Los campos quedaron inundados, los cultivos se perdieron, las familias se quedaron sin casas, el ganado murio, las comunicaciones entre los pueblos era nula, los puentes quedaron destruidos y las fuentes de agua potables no pudieron utilizarse generando una escasez de comida alarmante.

Fundacion PROCLADE puso en marcha entonces una campana de emergencia, centrandose en el municipio de Kazal, dentro del departamento de Lwès en Haiti. En un primer momento se dio prioridad a la necesidades basicas: dotar de alimentos, materiales y herramientas para reconstruir casas y caminos. De esta primera actuacion se vieron beneficiadas 200 familias que fueron dotadas con alimentos, se reconstruyeron 30 casas y se rehabilitaron 20 Km. de caminos.

Una vez la fase de emergencia paso se activo una segunda, que consistia en la rehabilitacion de las infraestructuras de la zona. Ésta consistia por un lado en instalar agua potable en la zona de Nazon a traves de la construccion e instalacion de tanques de agua y la creacion de un equipo de purificacion para obtener agua potable que abasteciera a una poblacion de mas de diez mil personas, ya que la falta de agua potable estaba acarreando infinidades de enfermedades cronicas en la zona. Y por otro lado, se reconstruyo la carretera que une Beton con Nazon, un tramo de mas de 300 metros por la que tenian que pasar multitud de personas para poder conseguir agua potable y para poder comunicar ambas zonas.

Tras el devastador terremoto registrado el pasado 12 de enero, tanto los tanques de agua y purificadores, como la carretera reconstruida en el proyecto puesto en marcha por PROCLADE han quedado practicamente intactas. La importancia de este hecho es fundamental para el desarrollo de la vida de la poblacion, pues en la zona de Nazon no han carecido de agua potable en ningun momento y, gracias a la buena calidad de los materiales usados, la carretera no ha tenido ni baches, ni grietas, ni socavones permitiendo asi la rapida distribucion de ayuda humanitaria.

Gracias a la colaboracion de toda la gente que en su dia quiso ayudar al pueblo haitiano mediante la Fundacion PROCLADE, fueron posibles todos los proyectos llevados a cabo desde el 2002, y ello contribuye a la mejora de las condiciones de vida de la poblacion Haiti que quedan mas destacadas ante desastres naturales como el del pasado mes de enero. Gracias a todos por colaborar a que estos proyectos mejoren la vida de las personas que viven en una de las zonas mas pobres del planeta.

Desde Fundacion PROCLADE tambien se ha reactivado la campana de emergencia comenzada tras la emergencia causada por los ciclones y huranes del 2008. Las donaciones se destinaran, en una primera fase, a la busqueda de supervivientes y a proporcionarles agua, comida y ropa. Tras el primer periodo, el dinero se dedicara a la necesaria reconstruccion del pais. Para recoger los donativos y enviarlos a la zona afectada por el terremoto, Fundacion PROCLADE ha habilitado una cuenta:

Entidad Bancaria: Santander Central Hispano Nº Cuenta BSCH: 0049 3283 56 2015006031 Sucursal: Capitan Haya, 37 Madrid

Para mas informacion, datos, imagenes y contacto entra en: http://www.fundacionproclade.org/spip.php?article609